Efecto incentivador para grandes empresas

Marzo 31, 2009

Cuando pedimos una subvención para un proyecto de I+D+i siendo una gran empresa, se nos pide que justifiquemos el efecto incentivador de la ayuda al proyecto, ya que se considera que una empresa grande tiene los recursos suficientes como para abordar este tipo de proyectos sin ayuda externa, y por lo tanto es necesario el decir el “por qué” de solicitar dicha subvención.

En el “Marco comunitario sobre ayudas estatales de investigación y desarrollo e innovación“, publicado en el DOUE (Diario oficial de la Unión Europea) el 30/12/2006 (se puede conseguir aqui, por ejemplo), vemos que se nos proporcionan unas pautas en el punto 6, de las cuales basta con demostrar el efecto significativo de la ayuda al proyecto en como mínimo uno de dichos aspectos:

EFECTO INCENTIVADOR Y NECESIDAD DE LA AYUDA

  • Incremento del volumen del proyecto, donde la ayuda serviría para incrementar el coste total del proyecto, sin descenso del gasto en comparación con una situación sin ayuda. También serviría para elevar la cantidad de personal dedicado a I+D+i.
  • Incremento del ámbito del proyecto, donde la ayuda incrementaría la cantidad de resultados esperados del proyecto o su calidad, abarcando un proyecto más ambicioso, con mayores probabilidades de éxito y donde los avances científicos o técnológicos sean mayores.
  • Incremento de la rapidez, donde la ayuda serviría para reducir el tiempo de terminación del proyecto en comparación con el mismo proyecto sin contar con ayudas.
  • Incremento de la cuantía total empleada en I+D+i, donde la ayuda incrementaría el gasto total en I+D+i de la empresa o en un proyecto en particular, sin reducir presupuesto ya destinado a otros proyectos. Aumento del gasto total en I+D+i como porcentaje del volumen de negocios.

Es decir, hay que justificar formalmente que si nos dan la ayuda vamos a hacer un proyecto más grande, más ambicioso, con más dinero, con más gente, con mejores resultados y más rápido que si no nos dieran la ayuda. (Con una sola de ellas nos valdría, en teoría). Dicha justificación suele constar de dos partes, una cuantitativa, donde comparamos cifras (gasto, número de personal, % de la facturación destinado a I+D+i…) y otra cualitativa, donde explicamos lo bien que nos va a venir la ayuda sobre todo en estas épocas de crisis y lo majos que somos.